¿Puede alguien hacerse millonario con un trabajo que hace apenas diez años no existía? La respuesta es un rotundo sí. Y no hay más que darse un paseo por Twitch, la plataforma de streaming de Amazon, para entenderlo. Los creadores de contenido están consiguiendo auténticas fortunas gracias a sus post en redes sociales, sus directos en Twitch y YouTube, y el enorme ejército de fans que les siguen y les apoyan. Jóvenes que en muchas ocasiones apenas llegan a veinte años se están volviendo auténticas celebridades, ejemplo para muchos otros chicos y chicas adolescentes. Y todo ello en un entorno tan irreal como Internet, donde creamos un alter ego distinto a nuestro yo real, para poder exponernos con seguridad. La mayoría de estos creadores de contenido tienen, de hecho, un seudónimo o alias por el que son reconocidos. Rubius, Pewdepie, TheGregf… son nombres que ya suenan a cualquier persona que acceda normalmente a Internet. Otro nombre propio de la industria es sin duda el de Amouranth.
La streamer texana ha conseguido romper la barrea entre los fans de los videojuegos y el público general gracias a su carisma, su presencia y sus polémicas. Porque si hay algo que siempre persigue a esta joven pelirroja son las controversias, y en muchas ocasiones, eso es algo positivo para ella. Su presencia en los medios de comunicación de masas es cada vez mayor, y eso le ha permitido obtener una relevancia brutal en un mundo tan competitivo como el de los streamings. Una no llega a ser la streamer que más ingresos genera por pura suerte. La estrategia de Amouranth ha sido perfecta, digna de ser estudiada en escuelas de negocio. Pasar de ser una anónima diseñadora de vestuario en Houston a convertirse en una millonaria celebridad de Internet en tan solo unos años no es precisamente sencillo. Pero Kaitlyn, el verdadero nombre de la chica, sabía muy bien cómo manejarse en este negocio, valiéndose de su encanto friki y por supuesto, también de su belleza. No en vano, la streamer es una de las usuarias más reconocidas de Onlyfans, la plataforma de contenido erótico, donde llega a ganar más de 1,5 millones de dólares al mes, según ella misma ha reconocido.
